Sucesión testamentaria, testamentos y legados

Sucesión testamentaria, testamentos y legados

 

Sucesión testamentaria

La sucesión testamentaria es la mejor opción para el reparto futuro de los bienes a los herederos y se da cuando una persona, antes de morir, indica mediante un testamento dicho reparto. Para hacerlo debe cumplir con lo que establece la ley, definiendo antes si el Testamento será abierto o cerrado. Según lo establecido, se requerirá de testigos no vinculados o no.

El testamento

El testamento es un documento que define qué es lo que heredarán cada uno de sus herederos. Permite disponer de una libre determinación en cuanto al porcentaje, herederos y legatarios. Los herederos son aquellos herederos forzosos que la persona define y los legatarios aquellos no vinculados (terceras personas) que podrían recibir parte de la herencia. El testamento puede ser otorgado en el Perú o en las oficinas consulares de nuestro país en el extranjero, en cuyo caso el Cónsul actúa cumpliendo las funciones notariales.

Asesoría Legal especializada en sucesión testamentaria

Es muy recomendable contar con asesoría legal especializada en ejecutar la sucesión testamentaria, testamentos y legados. La escritura y declaración de un testamento debe hacerse dentro de los límites de la ley y con las formalidades que esta señala.

Realidad

En el Perú, un porcentaje mínimo personas elabora un testamento, por desconocimiento de las ventajas que proporciona y en la mayoría de los casos, cuando un familiar muere, se recurre a la sucesión intestada.

Beneficios

  • Los procedimientos de sucesión testamentaria implican un menor nivel de costos y complejidad
  • En vida, constituye la voluntad clara de reparto de bienes y evita complicaciones futuras
  • La sucesión testamentaria puede modificarse cuantas veces se requiera, siendo válido el último testamento establecido
  • No hacer testamento implica un tiempo mucho más amplio y mayor número de procedimientos, para resolver la futura distribución de los bienes, teniendo que recurrirse a una sucesión intestada